BOLETíN  INFORMATIVO

Número     24                                                                                            Noviembre 2006



 

EDITORIAL

 

Durante los días 17, 18 y 19 de Noviembre, la Fundación Universitaria San Pablo CEU celebró el VIII Congreso “Católicos y Vida Pública” cuyo título ha sido “El desafío de ser hombre”.

 

Uno de los temas tratados “Defensa de la vida” ha contado con la participación de algunos miembros de WOOMB ESPAÑA. Pablo Pascual Villoria y Franca Tonini presentaron comunicaciones y Maite Gutiérrez participó en la mesa redonda.

 

Os transcribimos un extracto de su intervención. Dejamos para próximos números la reseña de las comunicaciones que, por problemas de espacio no ha sido posible incluir aquí.

 

Además estamos preparando un resumen del VIII Symposium Internacional sobre Regulación Natural de la Fertilidad celebrado los pasados 9, 10 y 11 de noviembre en Bilbao.

 

Arranca el curso con mucha actividad, unas veces de carácter público, como estos congresos, otras veces de forma más callada y menos notoria pero no por ello menos importante. Todo son ladrillos para construir la cultura de la vida que anhelamos.

 

 

EXTRACTO DE LA PONENCIA DE MAITE GUTIÉRREZ EN EL VIII CONGRESO CATÓLICOS Y VIDA PÚBLICA.

 

 

APORTACIONES DE LAS FORMAS DE RECONOCIMIENTO DE LA FERTILIDAD A LA CULTURA DE LA VIDA.

            La cultura de la vida es una forma de ser y de estar. Es una manera de trabajar en acciones concretas. Pero, sobre todo, es impregnar la vida diaria del sí a la vida en los gestos, en la sonrisa, en el afecto, en la comunicación, en la preocupación por el más cercano. Y es evidente que, además, hay que trabajar en todos aquellos ambientes, y son muchos, en los que la vida está claramente amenazada.

 

Conocer personalmente a los doctores Billings fue un impulso y un fortalecimiento en la convicción de que enseñar a conocer la fertilidad era apostar por la vida. Me gustaría que estas líneas les sirvan de homenaje.

 

            Emana del conocimiento de la fertilidad un grandísimo respeto a al vida humana naciente, porque se respetan las leyes puestas por el Creador en el organismo humano.

 

            Los métodos naturales son una vivencia porque afectan a toda la vida del matrimonio. No son una técnica, esta visión reduccionista no entiende los frutos de enriquecimiento que de ellos derivan.

 

Entre los aspectos positivos y valores de los métodos naturales están:

 

- El refuerzo de la autoestima de la propia mujer. Saber qué es lo que está pasando en su cuerpo, saber que puede tener relaciones previendo las consecuencias, dignifica su cuerpo. La función reproductiva para muchas mujeres es una especie de agujero negro, es una parte de ella que no sabe ni como funciona, ni cuando, ni el porqué se puede producir el embarazo. Dar luz a todas estas incógnitas le hace más dueña de sí misma y le permite una entrega mayor a su marido. Puede hacer que él también se acerque  a los maravillosos engranajes del funcionamiento del cuerpo del hombre y de la mujer. Conocer el ciclo menstrual es clave para conocer por qué la psicología de la mujer a lo largo del mes también es cíclica. Es positivo este conocimiento para las mujeres casadas y también para las jóvenes y adolescentes que tiene que aceptar unos cambios corporales y hormonales vertiginosos.

 

- La responsabilidad compartida. Tanto el marido como la mujer responden de sus actos, responden a Dios, a sus conciencias, a la familia. No estamos frente a un método anticonceptivo que falla o no falla. Son el marido y la mujer, en el ejercicio de su libertad, quienes toman una decisión y la desean cumplir, y entra en lo posible que, por determinadas circunstancias, cambie esa decisión, siendo ellos los únicos responsables. La responsabilidad es un ejercicio profundamente humano vinculado a libertad, a la posibilidad de decidir en cada momento el camino a elegir.

 

- El auto-control es una cualidad que permite velar por el bien del otro, preocuparse por lo que el otro necesita, donarse cuando la ocasión lo requiere. El control de los impulsos, en general, y de los impulsos sexuales en particular favorece el crecimiento del amor de  la pareja “ ... lo que parece a primera vista más bien mecánico (el respeto del “tiempo  de la mujer” que no se refiere sólo a los períodos fértiles, sino también  a los múltiples ritmos de la vida y las circunstancias) y que exige a veces espera y renuncia, y por tanto “trabajo y sacrificio”, es precisamente lo que hace nacer una espontaneidad distinta: profunda, secreta, permanente”.

     

- El respeto mutuo. Respetar es acompañar en el crecimiento personal a la otra persona, sin entrar en el mundo de su intimidad. Cada uno tenemos nuestra propia intimidad que afecta a nuestro cuerpo y también a nuestros sentimientos, pensamientos y convicciones. El marido y la mujer admiran el funcionamiento del cuerpo y permiten que siga su rumbo sin manipulaciones. Hombre íntegro y mujer completa pueden tener encuentros personales cada vez más profundos, estos encuentros permiten ser cada vez más los dos una sola carne.

 

- Ayuda a descubrir la ternura y la afectividad que encierra la sexualidad. “El dominio de las manifestaciones genitales sobre otras muestras de afecto lleva a menudo a olvidar la ternura y todos los demás signos de atención recíproca. El periodo de abstinencia puede ayudar a la pareja a descubrir la amplia gama de manifestaciones también corpóreas a través de las cuales se puede expresar el amor”. Para que exista la ternura es necesario implicarse con el otro a través del espíritu, la mente, el corazón, el sentimiento, las palabras, el gesto, el mismo don del cuerpo.

 

- Desarrollo de la comunicación. A diferencia de la contracepción en que uno u otro de los miembros de la pareja utilizan un método, aquí los dos se ven llevados a hablar de su sexualidad, a expresar el amor de diferente manera, a comunicar las razones más profundas que les pueden llevar a posponer un embarazo. A utilizar el lenguaje del cuerpo para expresarse.

 

- Aumento de la fidelidad y de la estabilidad conyugal. Unas virtudes apoyan sinérgicamente a otras, de tal manera que se favorece el crecimiento personal. En última instancia lo que crece es el AMOR conyugal. Cada uno de los valores de los que estamos hablando dan soporte al amor. Cuando el hombre y la mujer se aman, se respetan, se expresan el amor en toda su riqueza en los diferentes momentos de ciclo. Se usan las propias energías en la persona amada, se requiere tiempo y muchos pequeños detalles cotidianos que entretejen la construcción del verdadero amor pero de todo ello emana paz y serenidad en el hogar. Los hijos, los parientes, la sociedad  perciben esa armonía.

 

- Respeto a la vida. Comprender el milagro de la vida es el inicio al respeto a la vida naciente. Se constata cómo muchas parejas que tenían muchas razones para evitar un embarazo tras unos meses de aprendizaje han abierto sus puertas a un nuevo hijo porque se ha redimensionado su vida, han perdido el miedo a la vida porque ahora saben cómo se produce, porque han mejorado en su armonía conyugal, han enriquecido su afectividad, y en muchos casos sin ellos saberlo se han puesto en manos de Dios.   No podríamos hablar de la regulación natural de la fertilidad sin hablar del respeto a la vida y a las fuentes de la vida. Es saberse desde el principio  cooperadores del amor de Dios, y en ningún momento creadores autónomos.

 

La difusión por todo el mundo ha permitido constatar todo lo anteriormente dicho. Se ha difundido en realidades étnicas y religiosas no exentas de problemas. En estos contextos, el servicio de la enseñanza del método ha mostrado su auténtico valor como aportación positiva para el bien de la persona humana, por ejemplo, la promoción de la mujer en la cultura islámica, yendo más allá de cualquier prejuicio ligado a la confesionalidad o a los ordenamientos jurídicos y políticos

 

            Trabajar para que los jóvenes descubran el verdadero sentido de la afectividad y de la sexualidad es también un trabajo por la vida y puede ser una rama del mismo árbol de las formas de diagnóstico de la fertilidad.

 

            Los doctores Billings, con el método de la Ovulación, han contribuido a la promoción humana y social de países como India, en el que, en la década de los 70 se promovió un brutal programa de control de la natalidad y se permitió la no esterilización a aquellas parejas que podían asegurar el uso del método.

 

            Mucho más significativo, y al que quiero dedicar mis últimos minutos, es al trabajo que se ha realizado y se está realizando en China en la última década. Los doctores Billings personalmente han acudido a China dos veces al año desde el año 1992 al 2003 para enseñar el método, recorriendo en penosas condiciones miles de kilómetros.

 

            Este trabajo es un brevísimo resumen de la ponencia presentada por Shao-Zhen Qian  en Roma en noviembre del año pasado con motivo de haber hecho Doctores Honoris Causa por las universidades romanas al doctor John Billings y a la doctora Evelyn Billings.

 

            Hasta el año 2005 se han formado 39319 monitores del método, que han formado a 3.847.600 de las cuales la eficacia para evitar el embarazo es cercana al 99%. No olvidemos que en China no se permite tener más de un hijo, por lo cual la motivación para evitar un embarazo y no tenerse que someter a un aborto es muy fuerte. Se consiguieron  16.640 embarazos en un total de 49 330 parejas con escasa fertilidad (tasa de éxito del 32%). Si pensamos que en China hay 357 millones de mujeres en edad fértil de las cuales 310 millones están casadas (estadísticas del 2002) queda mucho trabajo por hacer y las cifras son todavía pequeñas.

 

            Es muy interesante el hecho de que en algunas localidades donde el Método ha sido extensamente usado ha disminuido el número de abortos provocados. En un estudio comparativo entre dos comunidades de características similares, en una de ellas se utilizaba mayoritariamente el método de la ovulación y en otra se utilizaba el DIU que es el método contraceptivo que más se usa en China. Tras un año el número de abortos en la comunidad A había disminuido a un 0,61% mientras que la comunidad B se mantenía en el 4,06%. Las comunidades tienen similares características y en años anteriores antes de aplicar el método el número de abortos había sido similar.

 

Comunidad A (MOB muy usado) B (MOB raramente usado) P
Total de mujeres fértiles 36,240 49,042  
Abortos provocados en 2002 221 1992  
Tasa de abortos 0.61% 4.06% <0.01

 

            Estos resultados publicados en las revistas científicas chinas y en los medios de comunicación de masas han permitido que se incorpore al sistema nacional de salud y se oferte como una opción más. La condición es que el método sea enseñado por monitores cualificados por la organización mundial del método de al Ovulación Billings y con el material por ellos elaborado.

 

            Al poco de haber comenzado su trabajo les preguntaron sobre su actitud frente a los embarazos y la Dra. Billings cuenta cómo dejaron muy claro que el aborto no formaba parte del Método de la Ovulación. Eran conscientes de que su labor tenía que ser muy esmerada porque se ponía en juego la vida. Tanto los doctores Billings como las autoridades chinas están contentos con los resultados de esta enseñanza

 

A modo de conclusión.

La aportación de la regulación natural de la fertilidad a la defensa de la vida  es una gota en la cultura de la vida, pero como decía Madre Teresa, el océano no estaría tan lleno sin esa gota.